| Es común escuchar entre médicos hablar sobre adenoides o vegetaciones, principalmente el crecimiento de adenoides en los niños. Es poca la información que tiene la población al respecto. Simplemente son reconocidas como unas glándulas que están en la garganta y que originan infecciones en los niños. Pero, ¿qué son? Y ¿Qué función tienen en el organismo? Esa es la cuestión.
Las vegetaciones, conocidas como adonoides, se encuentran en la parte superior de la garganta, una a cada lado, detrás de la nariz y en el paladar; se localizadas a nivel de la faringe, es decir, la garganta. Es importante mencionar que las vegetaciones forman parte de lo se denomina anillo linfático de Waldeyer, el cual representa un mecanismo de defensa para el organismo ante la entrada de microorganismos agresores, encargándose de su depuración y ataque.
Por otro lado, las adenoides se encuentran interconectas con otras estructuras: amígdalas linguales identificadas como amígdalas palatinas y por último amígdalas faríngeas o "adenoides", entre otras de menor importancia distribuidas por la mucosa que reviste la boca, lengua, paladar y faringe. Por tal razón es difícil que cualquier persona por si sola pueda verlas, solamente el médico puede hacerlo; pues cuenta con un aparato especial para hacerlo.
Básicamente son dos las enfermedades que pudieran surgir en las adenoides: la infección de las adenoides llamado adenoiditis, y el aumento de tamaño de estas, que recibe el nombre de hipertrofía. Si bien ambas enfermedades pueden darse por separado, generalmente lo hacen junta; es decir, se comienza con una infección, posteriormente la inflamación y crecimiento de tamaño.
Es normal que las vegetaciones aumenten su tamaño desde el nacimiento hasta los cuatro años de edad, para luego comienzan a disminuir hasta desaparecer en la edad adulta. Pero en muchas ocasiones, el crecimiento de las vegetaciones es tan grande, que logra tapa la nariz y la abundante mucosidad que estas generan hace que el moco caiga a la garganta y se obstruya la ventilación en los oídos. En este caso, el aire no fluye de manera normal en los pulmones y por tanto, los niños se ven forzados a respirar por la boca; originando complicaciones.
Estos son los síntomas que permiten identificar la existencia de alguna patología en adenoides o vegetaciones:
1. Obstrucción nasal en el menor, el cual no le permite respirar de manera normal.
2. Abundante moco espeso en nariz.
3. Voz gangosa o ronca.
4. Ronca por las noches.
5. Vómito por grandes cantidades de mucosidad en garganta.
6. Dolor de oído.
Ya identificados los síntomas y determinado un diagnostico por un médico especialista en otorrinolaringología, el tratamiento a seguir como primera opción es con medicamento; con el fin de eliminar la infección de adenoides, a causa de la abundante mucosidad. Y el segundo es la cirugía, es decir, la extracción de las vegetaciones; la cual elimina infección, inflamación y crecimiento.
Pero recuerde que este medicamento debe ser formulado por un médico, no auto medique a su hijo, puede ocasionarle más problemas de salud. Copyright Terra Networks S.A.
|