| Hoy en día, todo el mundo vive bajo un estrés constante. El exceso de trabajo, las aspiraciones no satisfechas, la ansiedad y la competencia ha originado que se viva bajo una presión llamado estrés. Desafortunadamente, el estrés no sólo se vive en un contorno social sino ha llevado a traspasar las fronteras de la calidad de vida de las personas y en la salud.
El estrés es sólo una respuesta al mecanismo de defensa que tiene el cuerpo, pues sirve para enfrentar demandas difíciles de la vida diaria. La manifestación más clara de una persona con estrés son las enfermedades que llega a tener: del corazón, dolores de cabeza, gastritis, colitis, ulceras y hasta dolores de oído. Pero, ¿cómo está relacionado el oído con el estrés?
El estrés es un estado de gran tensión nerviosa, el cual produce tensión muscular que involucra de manera directa a los músculos de masticación y el cuello; es decir, rigidez en la nuca y cara.
El oído y su estructura anatómica se relacionan con el sistema masticatorio a través de varias formas: por la proximidad que tienen entre ellos, por músculos en común y por vías neurológicas. En un oído medio normal existen estructuras óseas que comunican el oído interno y externo, que están unidos por músculos entre sí, articulaciones, ligamentos y por la membrana timpánica. Esta última encargada de llevar el sonido desde el exterior hasta el oído interno.
El estrés, activa los músculos de la masticación y produce daño en el oído como zumbidos, sensación de oídos tapados y dolor de oído. El oído también puede tener dolor, a causa de la excesiva actividad muscular del sistema masticatorio; esto debido al apretamiento de dientes durante la noche, lo cual origina tensión en el músculo del oído, dolor y mal funcionamiento de las estructuras del oído llevando hasta una disminución auditiva temporal.
El doctor David Núñez, miembro de la Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía Cabeza y Cuello AC, comenta al respecto: "Muchos son los aspectos que demuestran, él vinculo existente entre estrés y el oído. Pues el estrés incrementa la tensión muscular en cabeza, cuello y espalda que conectan en el sistema masticatorio y el oído". Las estadísticas demuestran que la excesiva presión que se ejerce en los dientes y mandíbula durante la noche, puede causa daño en el oído.
Ante tal situación, la Federación Mexicana de Otorrinolaringología, Cirugía Cabeza y Cuello AC, exhorta a la población a tomar las medidas necesarias para disminuir el estrés. Y aunque, reconoce que es difícil erradicarlo, mantiene firme su postura de que es posible controlarlo. Con respecto al daño que el estrés puede originar en el oído, la Federación da los siguientes consejos:
1. Es necesario controlar el estrés emocional: miedo, ira, enojo, ansiedad y depresión
2.Evitar comer hielo, morder los labios, las mejillas y morder objetos duros.
3. Evitar apretar ni rechinar dientes, día y noche
4. En dado caso de realizar lo anterior, acudir con el especialista en odontología para solicitar un dispositivo dental que ayude a disminuir la presión de los dientes y mandíbula.
5. Evitar masticar chicles, ni caramelos, ni cacahuates.
El mejor tratamiento para quitar las molestias del oído por estrés, es acudir al medico especialista en otorrinolaringología. Ellos, desde el punto de vista neurofisiológico, implicaciones clínicas y observación de los síntomas de las estructuras oído, nariz y los músculos del cuello y espalda, pueden determinar cual es el tratamiento más adecuado para erradicar el malestar en el oído. En muchos casos sólo con un antiflamatorio muscular se soluciona el problema; otros casos, con terapia física. Copyright Terra Networks AS
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