| Las causas más comunes de vaginitis son: bacterias, hongos y trichomona vaginalis.
La higiene íntima femenina frecuentemente es vulnerada por tres enemigos microscópicos: las bacterias, los hongos y el llamado trichomona vaginalis. En algunas ocasiones estos agentes encuentran condiciones físicas y ambientales idóneas para multiplicarse en el organismo, lo que suele provocar una infección vaginal mejor conocida como vaginitis. Este problema es muy común y se presenta como uno de los motivos más recurrentes de visita al ginecólogo.
"En las pacientes los síntomas más comunes de vaginitis son un flujo anormal, excesivo y maloliente, ardor, comezón y dolor al orinar o al tener relaciones sexuales, lo que hace necesario un análisis microscópico de laboratorio para determinar el origen del problema", explicó en entrevista el doctor Efrén Méndez Trevilla, Gineco-Obstetra del Hospital Ángeles del Pedregal, México.
Debido a que los resultados del laboratorio tardan cierto tiempo, "el diagnóstico de la causa específica de vaginitis la realizamos con base en los signos y síntomas clínicos. En la mayoría de los casos hemos encontrado que el problema se debe a infecciones mixtas o polimicrobianas; esto es, que en el proceso infeccioso participan varios agentes patógenos".
Primer enemigo: Bacterias
La vaginosis bacteriana, también llamada vaginitis inespecífica, constituye la infección cervico-vaginal más frecuente en mujeres en edad reproductiva y representa de 20 a 30% de este tipo de malestares. "Se asocia con un desequilibrio entre la proporción de bacterias que habitualmente coexisten en la vagina; es decir, cuando se presenta disminución de las buenas y un aumento de las dañinas", refirió el experto.
Si bien aún son confusas las causas de la vaginosis bacteriana, "sabemos que no se da por contacto con inodoros, lencería, piscinas o por tocar objetos", afirmó el doctor Méndez Trevilla. En cambio, "sí está asociada con actividades o conductas que alteran el equilibrio entre las bacterias buenas y dañinas. Por ejemplo, una nueva pareja o múltiples compañeros sexuales; o bien, duchas vaginales frecuentes con benzal o isodine. Si bien el papel del sexo no es determinante, las mujeres sin actividad rara vez presentan este padecimiento".
Segundo enemigo: Hongos
Por su parte el hongo Candida albicans provoca, en la mayoría de casos, la llamada candidiasis vulvovaginal, infección común en la etapa reproductiva. "Se calcula que al menos 75% de todas las mujeres presentará, en algún momento de su vida, un episodio de candidiasis y, de 40 a 55% de éstas un segundo episodio", subrayó el Gineco-Obstetra.
Dentro de la candidiasis vulvovaginal, agregó, "hemos identificado tres grupos de mujeres: El primero se enfoca en las que nunca desarrollarán síntomas aunque estén colonizadas durante meses o años por este hongo. El segundo corresponde a las que presentarán episodios aislados, y el último grupo a la de aquellas que presentan tres o cuatro episodios recurrentes al año".
Tercer enemigo: Trichomona vaginalis
Este organismo unicelular causa la llamada tricomoniasis vaginal, catalogada como una de las infecciones de transmisión sexual más comunes. "Hemos visto que su prevalencia en mujeres que llegan a consulta es de aproximadamente 15%, cifra que es menor en usuarias de métodos anticonceptivos de barrera".
La tricomoniasis afecta tanto a hombres como mujeres. No obstante, "los síntomas son más comunes entre ellas. Generalmente los varones no presentan sintomatología, pero un hombre portador puede continuar infectando o reinfectando a una mujer hasta que reciba tratamiento. Por eso es importante que ambos integrantes de la pareja se atiendan al mismo tiempo", puntualizó el experto.
Más vale prevenir
El Gineco-Obstreta Efrén Méndez Trevilla señaló que esta variedad de agentes patógenos genera la necesidad de abordar desde un inicio y en forma integral las infecciones vaginales. Frente a ello destacó el uso de Gynotran, fármaco que combina dos sustancias eficaces en el tratamiento de la vaginitis: el metronidazol, un potente bactericida y triconomicida, junto con el nitrato de miconazol, un agente químico de amplio espectro contra hongos patógenos (fungicida).
"Su uso significa mayor comodidad para la paciente, pues en un único medicamento encuentra una cura microbiológica y clínica excepcional; una eficaz solución para los tres problemas y sus presentaciones mixtas", afirmó.
Finalmente, el doctor Méndez Trevilla indicó que para evitar problemas ginecológicos las mujeres deben mantener limpia y seca el área vulvar. "Es recomendable lavar la parte externa con un jabón suave, enjuagar y secar perfectamente", y advirtió que "de ninguna manera deben aplicarse duchas vaginales de benzal o isodine, ya que éstas alteran el equilibrio de los organismos vaginales y pueden causar una infección. Incluso, si ésta ya existe, puede empeorarla o diseminarla hacia zonas como el útero o las trompas de Falopio hasta causar una Enfermedad Pélvica Inflamatoria".
Mencionó que tampoco deben utilizar jabones de tocador, tampones aromatizados, talcos vaginales o desodorantes vaginales en aerosol, disminuir el uso del pantalón y ropa interior como la tanga o hilo dental. Y si el área vulvo-vaginal presenta irritaciones, sólo utilizar, entre otras medidas, papel higiénico libre de aromas.
También ayuda el evitar el uso de ropa ajustada, en especial la de materiales sintéticos como nylon o lycra; es mejor la de algodón porque absorbe la humedad y permite una mayor circulación de aire.
"La mujer debe aprender a distinguir cualquier síntoma que presente irregularidades en su higiene íntima para acudir inmediatamente a su médico, pues el éxito del tratamiento siempre es mayor si se aplica en etapas tempranas de la enfermedad", concluyó el doctor Efrén Méndez Trevilla, también especialista en biología de la reproducción, fertilidad e infertilidad del Hospital Ángeles del Pedregal. Copyright Terra Networks SA
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