| La investigación avalada por la Organización Mundial de la Salud y la UNICEF ha demostrado que las formulaciones con menos de 90 miliequivalentes de sodio (mEq) son efectivas y seguras en el tratamiento de la deshidratación pediátrica severa, al reducir significativamente la frecuencia del vómito y acortando la duración de la diarrea, durante el proceso de hidratación. El uso de esta formulación tiene un impacto positivo en las tasas de hospitalización pediátrica, dado a que reduce la necesidad de hidratar por vía intravenosa.
La menor concentración de sodio tiene una mayor aceptación entre los niños con gastroenteritis y deshidratación ligera, ya que se disfruta más al consumirlo, aumentando el apego.
"Los padres de familia deben vigilar atentamente a sus hijos enfermos. El reemplazo de líquidos debe comenzar en cuanto el vómito y la diarrea empiecen, y no cuando ya hayan aparecido los síntomas de deshidratación como la reducción de orina, la ausencia de lágrimas y boca y lengua resecas", declaró el Dr. Pedro Gutiérrez, Director de Investigación del Instituto Nacional de Pediatría de la Ciudad de México.
La deshidratación suele venir acompañada por la diarrea, la cual es el resultado de tránsito intestinal afectado. La diarrea se caracteriza por un aumento en la frecuencia y volumen de las evacuaciones y una reducción de la consistencia de las heces, la cual causa la pérdida excesiva de agua y electrolitos, esenciales para el funcionamiento adecuado del cuerpo. Las causas principales de la diarrea son infecciones provocadas por virus, bacterias y parásitos. Los síntomas más comunes de la deshidratación son: la reducción de la orina, la ausencia de lágrimas, boca y lengua secas, ojos hundidos, baja actividad y apatía.
"Si la deshidratación no se trata correctamente, puede tener consecuencias fatales", indicó el Dr. Gutiérrez. "Es una de las causas principales de mortalidad en niños menores a los 5 años de edad". Copyright Terra Networks SA
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