¿Cómo se realiza un tratamiento de conducto radicular?
El tratamiento consiste en varios pasos que se realizarán durante visitas sucesivas al odontólogo, según cada situación. Los pasos son los siguientes:
- Primero, se realiza una perforación en la parte de atrás, en el caso de dientes anteriores; o en la corona, para molares o premolares.
- Después de retirar la pulpa enferma (pulpectomía); se limpia, se agranda y se da forma a la cámara de la pulpa y a los conductos de la raíz para, luego, proceder a rellenarlos.
- En el caso de tratamientos que demanden más de una visita, se restaura la abertura de la corona, en forma temporaria, para proteger al diente hasta la próxima consulta.
- En la siguiente visita, se retira el material temporario y se procede a restaurar en forma permanente, la cámara pulpar y el conducto radicular. El próximo paso consiste en insertar un material cónico de goma denominado gutapercha en cada uno de los conductos y sellarlo en el lugar con cemento. En algunas oportunidades se coloca una varilla plástica en el conducto a modo de soporte estructural.
- El paso final es colocar una corona sobre el diente para devolverle su forma y aspecto natural. Este procedemiento se realiza en dientes permanentes, ya que en el caso de la dentición primaria, el conducto es llenado con un material reabsorbible.